La realidad de comprar siendo curvy

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Imagina que entras a una tienda y tienen todo lo que te encanta. Están las blusas que querías, esa falda que necesitabas para la boda del próximo fin y además hay un suéter casi regalado. Ay, pero ¿qué crees? No puedes comprártelo. Es más, ni siquiera te vamos a dar chance de que te lo pruebes. Porque no es de tu TALLA. Y no hablo de que eres 4 e igual y metiendo la panza te queda la 2. Estoy hablando de que eres talla 20 y la ropa no llega a 12 ni por error. 
Así se siente ser gorda cuando vas de compras en México.

Imagina ahora que ir de compras te choca, la moda te da exactamente igual y tienes la misma ropa desde hace años. Pero un día, ¡ups! Te rasgaste la manga de la camisa y tienes una junta en una hora. Corres a la tienda más cercana y te compras otra camisa, la que sea que dé el gatazo y listo. 

Íjole, pues no. No se va a poder, eh. Nada te queda. Ni siquiera te entran las mangas de las camisas apretaditas que venden en el súper más cercano. ¿Qué haces? ¿Te sientes frustrado? Es muy injusto, ¿no?

¿Qué? ¿De plano soy la única gorda en este país? ¿Dónde compra el resto del enorme porcentaje de los mexicanos con sobrepeso y obesidad? ¿Qué, apoco viven desnudos y escondidos en sus casas? 

Nadie responde estas preguntas. Muchas personas ni siquiera saben que existen.

Recuerdo la primera vez que la amiga con la que vivo las escuchó. Hablábamos sobre la fiesta de graduación que tendría mi hermano menos y ella estaba aferrada con que yo debía ponerme un vestido. 

-Ay, ya. Sólo ve y cómprate uno.

-No hay. Bueno, hay muchos, pero ninguno me queda.

Incrédula se quedó. La idea de que esta ciudad estuviera llena de tiendas y centros comerciales y que nadie hiciera ropa que me quedara… Parecía irreal.

Claro que hay tiendas especializadas escondidas por ahí. Para tallas grandes. Trajes sastres a la medida. Para altos y fornidos. Pero esas tiendas son caras y pequeñas y casi siempre con diseños señoriales que nadie de 25 años se querría poner.

¿Por qué no puedo ir al centro comercial y meterme a la misma tienda que mi amiga y probarme ropa junto con ella? ¿Por qué me tengo que quedar afuera sólo viendo los aparadores y cargándole las bolsas a mis amigas las flacas? 

Cuando alguien encuentre una respuesta lógica y justa, ahí me la pasan. Yo aún no la encuentro.

4 Comments

  1. Gaby.!!También estoy toda molesta por esto.!!! #PosOye.!! Yo soy feliz siendo como soy, el resto del mundo es el que parece tener problemas… Me caga ir a comprar ropa porque tienen ropa grande con puras flores de doña o animales feos.!! A la mierda.!! No puedo andar en sábanas todo el día.!! Quiero lencería que sea sexy como yo y pantalones que no me arrastren por ser grandes de la cintura.!!

  2. TEACHER GABY dice:

    Me encanta la manera en que ecribes!
    Love you!

  3. Leticia Gonzalez dice:

    Gabilu, eres lo máximo, te admiro y respeto un chingo. Quiero seguirte en tus escritos, orientame. Muchos besos para ti y Evelyn. Tía Lety W.
    .

  4. Nubs dice:

    Hola Gaby. Yo soy todo lo contrario a ti. Soy pettite, (pequeña y muy delgada…) y es un problema encontrar ropa para mi también.
    Veo cosas en los aparadores que me encantan y busco la S, y es enorme y la XS si tengo suerte de que la marca la tiene, pero es muy raro encontrarlo. (y sí las hay mandan como 3 prendas a la tienda nada más).
    En México es un problema comprar ropa, no todos tenemos cuerpos iguales, incluso las personas “standard” no lo son, las hay de troncos largos, brazos cortos, piernas más largas que los troncos…
    Me encanta la manera en la que escribes, ser curvy es tan “difícil” como ser chiquita… que bueno que nos compartas estas cosas.

    Seguire leyendote con gusto!

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