Malos Hábitos, de hijas gordas y los traumas de sus madres

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La comida puede ser castigo, puede ser capricho, puede ser placer, puede ser recompensa, puede ser tortura.

Rara vez la comida es lo que es, gasolina para el cuerpo, nada más.

¿Quieres adelgazar? Échale ganas. Eso dicen algunas mamás. Eso me dijeron a mí desde que me acuerdo. Eso le dijeron a Linda, en la película ‘Malos Hábitos’.

“A los gordos no los quiere nadie. Cuando seas grande quieres casarte, y tener un novio guapo que te quiera mucho y una casa linda, ¿no?… Échale ganas”, este amoroso discurso se lo da su mamá a Linda justo antes de que la pequeña niña se fuera a dormir.

El vestido para su primera comunión no le cierra y su mamá no puede permitir que su hija sea gorda. La prefiere muerta que gorda. 

Linda sólo quiere comer.

Esta película mexicana me revolvió el estómago porque me recordó momentos de mi infancia que me encantaría borrar para siempre de mi memoria, pero que al final, me hicieron quién soy ahora. Una niña comiendo pastel a escondidas, una imagen demasiado cercana a mí… que duele revivir en pantalla. 

Pero lo que hace esta historia -dirigida por Simón Bross en 2005 y estrenada durante el XXII Festival Internacional de Cine de Guadalajara en México- es evidenciar el trasfondo de muchos trastornos alimenticios. Casi nunca se arregla una gorda con un “ponte a dieta, cuida tu salud, come bien, haz ejercicio”. Puede bajar de peso, pero lo que hay en su cabeza rara vez sana. A veces, esos consejos no son suficiente. A veces se come para tapar un dolor enraizado. Muchas veces, se come para intentar llenar un vacío.

¿Cuántas veces los traumas de los papás no se transforman en nuevos traumas para los hijos? A la mamá de Linda le repudiaban los gordos. Su hija le daba asco. Así que nada de pastel para ella en el cumpleaños de su amiguita. Así que citas con el bariatra, gotitas para adelgazar, clínicas milagrosas para gordos, operación bypass. Y Linda no adelgazaba porque Linda no quería. 

Linda odiaba su cuerpo porque su mamá le decía que debía hacerlo. 

¿La película tiene final feliz? Creo que tiene una gran reflexión, pero mejor no te digo la mía para no contarte el final; mejor vela tú y me cuentas en los comentarios, ¿va? Advertencia: yo lloré, así que agarra tus kleenex antes de darle play. 

 

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8 Comments

  1. ale dice:

    Una realidad que vivimos muchas personas pero poco nos atrevemos a decir de lo que nos pasa.

  2. Vivi dice:

    Recuerdo perfectamente cuando fue mi baile de 3grad,mi mama me dijo esta es la ultima vez que sales en un bailable por que eres gorda y si sigues engordando ya los trajes no te van a quedar y que verguenza…aveces trato de olvidar esos malos momentos en mi niñez pero solo los suprimo…

  3. Berenice dice:

    Supongo que todas las que somos gordas tenemos un episodio de trauma infantil, y como nunca lo expresamos o hasta tratamos de olvidarlo, esa herida no sana; y como si fuera una piedrita en el zapato, te lastima, pero puedes seguir caminando. El problema es cuando vamos acumulando más y más piedritas hasta que se hace insoportable.
    Sólo hay que recordar que la palabra “gorda” es una característica física. Así como alto, flaco, chaparro, negro, etc. Nosotros somos los que les damos el poder a las palabras.
    Alguien me dijo alguna vez…. “no me importa que me digas perro, si no la perra forma en la me lo digas”.

  4. Dalia dice:

    Yo sé lo que es tener un transtorno alimenticio. Personalmente, mi problema nunca fue con las personas gordas, nunca me han dado asco o los he discriminado, así que no, no todas las personas que somos o fuimos anoréxicas o bulímicas somos así ni vamos detrás de la casa, el esposo y la vida perfectas: es mucho más complejo . Cuando vi la película, me di cuenta de que el director no tiene zorra idea de lo que una persona anoréxica vive y pone a la madre como antagonista por excelencia sin tomar en cuenta que ella también vive en un infierno. En cuanto a las personas que se identifican con Linda, yo no puedo entender cómo se sienten, pero considero que cada quien es libre de vivir su cuerpo como mejor le plazca y nadie tiene por qué hacerte menos.

  5. jessa dice:

    Eso me recordo cuando tenia 12 años o tal vez menos… mi madre me decia que parecia un.cerdo

  6. Victoria dice:

    Cuando era pequeña mi mama siempre me molestaba con eso :v, luego le dije que al menos yo termine la secu y se emperro.No me arrepiento de nada xd.

  7. Leland Murri dice:

    la nota que publicaste me fue demasiado util, voy a aprovecharla y mandarsela a un amigo por fb que estaba buscando lo mismo, muchas gracias por compàrtir la data 😀

  8. Alejandra dice:

    A mi mi hermana me dijo si sigues gorda te va a dejar tu novio; y fue como una profecía autocumplida me dio el bajón y terminamos pero no fue por el peso, realmente fue porque te taladran de cosas feas; :S

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