Obras de arte en talla grande, las ‘esculturales’ modelos de Silvana Denker

11 razones para animarte a cortarte el pelo
2 febrero, 2017
Una blusa cómoda… que te pone incómoda
2 febrero, 2017

Si has venido a la Ciudad de México -o vives aquí-, seguro has ido a Bellas Artes y, parada enfrente de aquel impresionante palacio, has visto las esculturas de dos mujeres pasándola súper bien, una de ellas con sonrisa como de quien planea una travesura. Estas esculturas no tienen cuerpos “perfectos”, tienen brazos anchitos, cuerpos ni tan delgados ni tan gordos… cuerpos y ya. 

Hace siglos, las esculturas tenían lonjitas, dobleces, barrigas… ni se diga las de Botero, las suyas -que no son de hace tantos años atrás- eran voluptuosas y despampanantes. 

gorda_botero_escultura_gabilu-mireles

¿Por qué cada vez es más difícil ver los cuerpos más grandes en pedestales de belleza? ¿Por qué cuándo vemos una sesión de fotos, pareciera que sólo los cuerpos cuerpos delgados pueden ser glamurosos?

Pues la fotógrafa Silvana Denker quiso aportar a este desequilibrio de diversidad corporal en el arte y creó una serie de fotografías en las que pinta a sus modelos desnudas de dorado y plateado y las posa como sensuales y elegantes esculturas. 

“Mi objetivo era montarlas como esculturas plateada y doradas, quería crear arte y, al mismo  tiempo, mostrar los hermosos cuerpos de las mujeres que participaron”, explicó la artista alemana de 32 años, quien hizo la convocatoria por Facebook y quedó sorprendida con la respuesta tan positiva que obtuvo. ¡Hasta su mamá participó!

Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-2 Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-3-800x534
Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-6 Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-8 Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-9 Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-10-800x534 Metallic-Curves-by-Photographer-Silvana-Denker-12

No se trata de glorificar el sobrepeso, sino de encontrar la belleza en todas la siluetas y en cada una de nuestras imperfecciones, en los rollitos, las monjitas, todos esos “defectos” que puede tener hasta la mujer más sana y deportista.

¡Se trata de mostrar la belleza en el cuerpo en el que habitamos, aplaudirlo y amarlo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *