15 cosas que aprendí al perder mis primeros 15 kilos

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43 días de cuidarme, de aprender diario, caerme, crecer, de descubrir una Gabilú que nunca supe que habitaba en mí. Soy la misma, con 15 kilos menos y 15 veces más fuerte. 

En un mes y medio de tratamiento en PlusVida México, trabajando y aprendiendo de Marcelo Ascebrud y su dream team, las lecciones son infinitas, pero hoy que celebro un nuevo récord personal (nunca había logrado perder más de 10 kilos en toda mi vida), quiero conmemorar este logro mío con un post aquí, para reconocerme todo lo aprendido y así, no olvidarlo nunca.

Han habido días malos, caídas, desbordes (como le llaman en el tratamiento a los atracones o cuando comes algo que no está en tu plan alimenticio). He llorado mucho, por miedos casi siempre: a perder el control y fallar, a no ser perfecta y otros terrores que están sólo en mi cabeza, pero que aún logran quitarme el sueño algunas noches.

Pero han sido más los días buenos, eso sí, ¡y por mucho! Cada vez estoy más segura que cuidarme en base al amor que me tengo ha sido una de las mejores decisiones que he hecho en la vida, ¡en empate con abrir este blog!

Perder kilos y sumar vida, fuerza y aprendizaje: sin duda, suena súper motivador. 

1. Tengo mucha más fuerza de voluntad de la que jamás imaginé. Siempre supe que era fuerte y decidida para lo profesional, pero me decía a mí misma que no tenía esa misma convicción para comer bien y cuidarme… pero después de 43 días en tratamiento, me doy cuenta que esa era una mentira que me contaba a mí misma.

2. Sí puedo cocinar. Yo estaba negada a prepararme mi propia comida porque juraba que era pésima en la cocina, pero no es cierto. Resulta que no tengo tan mal sazón.

3. Comer bien no tiene que ser aburrido. En mi intento de volverme una top chef saludable -¡según yo!- he descubierto especias y maneras diferentes de preparar la comida para que sepa deliciosa.

4. Moverme no es tan difícil. En el tratamiento, debes caminar 10,000 pasos diario. Los primeros días fueron todo un reto, pero poco a poco fui incluyendo la actividad física en mi rutina y no sé en qué momento me volví tan caminadora porque ya hago un promedio de ¡14,000 pasos!

5. Tener gente que te apoye ayuda muchísimo. Me sorprendió mucho descubrir que varios de mis amigos están dispuestos a escuchar mis logros y mis miedos día con día y hasta de mover sus horarios de comida para comer conmigo a la hora que me toca hacerlo según mi tratamiento. ¡Gracias a todos ellos!

6. Y habrá otros que no te van a apoyar. No a todos les encanta que te cuides. Suena increíble, pero es real. Me ha pasado sobre todo con muchos chicos… uno con el que salgo no está nada contento de que me estoy cuidando y me hace mini bullying por comer bien y se burla de mis cuidados. Pero es mi cuerpo y lo estoy haciendo por mí, no para agradarle a nadie más.

7. Cuidarme me ha ayudado a organizarme. Sé perfecto cuánto voy a comer y a qué hora, así que mis días se han vuelto más planeados, aún con todas las sorpresas e imprevistos que puedan suceder. Mi cuidado siempre está en orden.

8. ¡Amo mi FitBit! En este tratamiento, y seguro que en muchos, llevar orden de lo que comes, cuánta agua tomas y cuánto caminas es importante ¡y eso me es súper fácil con mi reloj FitBit! Ahí se van contando todos los pasos que hago diario, ingreso lo que como y cuántos litros de agua voy bebiendo. Te hace súper consiente de lo que le das a tu cuerpo.

9. Mucha de mi ropa no me quedaba ¡y ya me queda! Creo que siempre supe que en algún momento me iba a empezar a cuidar, porque descubrí que tenía mucha ropa que me quedaba chica, pero la compraba con la ilusión de un día bajar de peso. La más evidente ha sido mi chamarra de mezclilla. Siempre quise una y cuando la encontré y me la probé, me quedaba apretadísima y no me cerraba. Me la compré, pero casi nunca me la ponía porque la sentía incómoda, pero por fin me queda perfecta y me cierran todos los botones. ¡Una de esas pequeñas victorias que me hacen sonreír!

10. Mi tobillo necesitaba esos 15 kilos menos. Mi tobillo izquierdo lo fracturé hace unos años y se me inflamaba horrible todos los días. Los doctores me advirtieron que necesitaba bajar de peso para que se curara correctamente, pero nunca lo hice. Ahora, por fin, se ha dejado de hinchar y estoy feliz.

11. No puedo sola. Un tema tan grande como la adicción a la comida no se trata sólo con dieta y muchas ganas, se requiere el expertise de un equipo profesional, hablarlo, escuchar, aprender ¡y tiempo!

12. No necesito pastillas milagrosas ni polvos mágicos para bajar. Ya los había probado ambos y juraba que sólo algo así me ayudaría a controlar mi peso y no es cierto. Lo que necesitaba era realmente quererlo y el apoyo de un equipo profesional que entendiera la complejidad de mi problema.

13. Aprendí que soy muy desesperada y terca. Bueno, ya lo sabía, pero en esos días en los que no he bajado -o hasta en los que he subido- me he vuelto loca y me pongo a dudar de mí misma. Esa es mi terquedad e inseguridad saliendo a relucir, ¡pero en eso sigo trabajando!

14. Pedir ayuda no te hace más débil. Todo lo contrario, se requiere mucha fuerza para admitir que necesitamos apoyo. Los días en los que me daba pena pedir esa mano extra, eran en los que me descuidaba más, todo por hacerme “la chingona que lo puede todo sola2. Es de valientes admitir que a veces sólo necesitas un consejo o un empujón para seguir adelante.

15. Cuidarte es más fácil si nace del amor. Eso también ya lo sabía, pero lo comprobé en carne propia. No estoy haciendo esto por nadie más, ni por un chico, ni para mi familia, ni para los doctores, ni para la sociedad. Es puramente para mí, porque me amo y sé que merezco estar sana y vivir muchos años más con toda la energía del mundo. Cuando tú misma eres tu motivación #1, la lucha diaria se torna más sencilla.

1 Comment

  1. Berenice dice:

    Muchas felicidades gabilu 👏👏te conocí en el evento de liverpool y eres realmente hermosa físicamente, hasta le dije a una amiga ¡Ahí está gabilu, pero las fotos no le hacen justicia es más guapa en persona! 😁 y ahora en esta nueva etapa que compartes con nosotras, reafirmó que no sólo eres bella físicamente si no también en espíritu y apoyo a tus seguidoras!
    Muchos más éxitos en esta nueva etapa de tu vida, yo aun sigo en el engordamiento, me encanta comer y más las garnachas. Se que estoy mal porque aparte ya tengo problemas de salud, pero aún no me siento lista para empezar a cambiar mis hábitos del demonio que me ha acompañado tantos años..
    Te mando un enorme abrazo grande

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