10 cosas que debes hacer cuando estás demasiado triste

¿Los hombres las prefieren curvy?
4 octubre, 2017

Tristeza incontrolable, como si una nube gris se me pusiera en la cara y sin importar a donde volteo la cabeza, lo único que veo es depresión.

Por más que me quieran hacer sentir bien, yo siempre saco un punto negativo a favor de mi tristeza. Así llevo ya una racha que he sentido demasiado larga.

Yo soy la chica positiva, la que todo lo puede, la fuerte, la chingona…

YO NO PUEDO ESTAR TRISTE

Pues lo tengo que confesar ya y sacármelo del pecho: sí me pongo triste y me hundo hasta el fondo del océano, donde ya no llega ni un rayo de luz, hasta donde ni el sol se asoma , ahí todo es gris y sólo hay llanto y lamento. Ahí me puedo quedar durante horas en mi pena, lamentando todo lo malo que sucede en mi vida, dándome de latigazos y echándole limón a la herida.

Anoche tuve uno de mis episodios más oscuros, quería rendirme de todo, estaba harta, cansada, no tenía energía para pararme de la cama y sólo quería seguir llorando a todo pulmón. Me lamenté hasta que mis ojos estaban tan hinchados que apenas podían abrirse.

Te juro que pensé que ésta sería mi última, que de esa ya no saldría… pero aquí estoy, la mañana siguiente, bañada, con mi blusa favorita, los ojos aún como globitos por tantas lágrimas nocturnas, pero ya no están triste, ni yo lo estoy.

Pude salir de esa gracias a la increíble ayuda de personas hermosas con las que la vida me ha bendecido y como no quiero que tanto llorar y dolor haya sido en vano, ahora toca reflexionar cómo logré despejar mi nube y salir de mi cabeza tormentosa. Así que escribiré aquí las cosas que hice MAL para que tú no cometas mi error, y las que sí hice BIEN para zafarme (con ayuda de varios) de mi episodio de tragedia y depresión y les compartiré algunos consejos muy sabios que esas personas lindas me dijeron ayer… y a todo le puse GIFs porque usarlos me hace muy feliz y le dan un toque alegre a este post que no quiere que se vuelva triste:

 

1. LLORA. Si la tristeza te agarra en el parque, en el taxi, en un restaurante o en la regadera, no importa, sácalo todo, deja que las lágrimas mojen tus mejillas, empapen tu barbilla y goteen hasta el cuello. Mejor afuera, que adentro, porque tanta tragedia guardada intoxica, así que deja de hacerte la valiente y LLORA. 

 

2. PIDE AYUDA.

“No quiero buscar a mis amigos porque me van a juzgar de quejumbrosa, se van a hartar de mí y me volveré una carga”.

Hazlo, son tus amigos, te aman y te quieren ver bien. Mi amiga canceló ayer sus planes con su novio-yo no sabía eso hasta después- con tal de recibirme en su casa para sacarme de mi drama.

“Te voy a amargar la noche si voy”, le advertí yo. “Amárgamela, inténtalo”, me respondió. Agarré mi pijama y me fui para su casa. 

 

3. NO LE HABLES A TU EX. Anoche le hablé a uno de ellos, con el que yo sentía que tenía todavía una buena relación y… pues no acabó nada bien. Pero esos reencuentros telefónicos NUNCA terminan como quieres. ¿Por qué? Por que por algo es tu EX. Así de sencillo. Acércate a las personas que sigan en tu vida, no a las que por una razón y otra, la vida decidió sacarla. 

 

4. ESCUCHA MÚSICA. Pero no triste como lo hice yo ayer, me puse las más deprimentes de Mon Laferte -¡la amo!- y me fui todavía más para abajo. ¡No! Mi mejor amiga me confesó anoche que cuando ella está súper bajoneada se obliga a escuchar reggaetón, porque aunque su actitud no conecte con los ritmos latinos y las letras sensuales de este género guapachoso, su corazón hace como un corto circuito al escuchar tanto ritmo pegajoso y se le quita un poco la tristeza. Yo descubrí que el nuevo disco de Miley Cyrus tiene un ritmo muy lindo y unas letras muy inspiradoras que hicieron el truco para mí. 

 

5. DISTRÁETE. Ponte una película o deja que tu amiga te cuente el chisme del día, aunque tu mente se resista a soltar la tristeza, poco a poco, la pesadez se va aligerando y tus ojos dejan de lagrimear. Prende la TV y pon una serie feliz y ligera como Friends, que siempre tiene buena actitud.

 

6. NO COMAS DE MÁS. Ayer yo lo hice… ya sé, pésimo… Y no porque esté mal comer, pero está mal creer que la comida tiene el poder de solucionar las cosas. No les mentiré, me pedí unas papas de camote -entre otras cosas- a las que les tenía mucho antojo y me supieron deliciosas. ¿Pero solucionaron mis problemas? ¡Claro que no! La comida no es consuelo, ni apapacho ni la solución mágica de mis pesares… y eso ya lo escribí en otro post que puedes leer por acá.

 

7. MUÉVETE. Algo que hice mal también anoche fue cancelar mis clases de ejercicio.

“Estoy demasiado triste, no traigo la actitud”.

Pues sí, pero tal vez, si hubiera ido, hubiera llorado encima de la bici de spinning y hubiera sudado un poco de toda esa tristeza que me estaba matando. Pedí también apoyo a Marcelo, fundador de PlusVida México, y a Atenas, la nutrióloga master de la clínica, y ambos me aconsejaron que saliera a caminar. Créeme que era lo último que quería hacer, yo me quería meter en mi cama, acostarme en posición fetal y llorar hasta que se me secaran los ojos, pero les hice caso, caminé y los pies en movimiento aliviaron un poco el dolor. 

 

8. CONSIÉNTETE. Haz lo que más te gusta, algo que te apapache y te recuerde cuánto vales y lo merecedora que eres de recibir cariño y amor. Ponte una mascarilla, ve de shopping, pon tu película favorita y escucha los comentarios bonitos de los amigos que te están intentando levantar el ánimo. 

 

9. HAZ UNA LISTA. Esto también me lo dijo Atenas ayer, me lo dijo para solucionar uno de los problemas que me estresaban.

“Haz una lista con todo lo que quieres”.

Apliqué su consejo para todos mis problemas, hice una lista para decretar lo que quiero en mi vida: en el amor, en mi casa, en mi salud, en prácticamente todo. Y luego, ármate una lista de todo lo que SÍ tienes. Desde lo más grande hasta lo más básico: tienes amigos, papás, un hermano cariñoso, un techo, una cama, brazos, piernas, pulmones, salud, sueños, pasiones, talentos, respiras… ¡RESPIRAS! 

 

 

10. AGRADECE. Otro amigo que me ayudó mucho anoche me dijo: 

“La felicidad es momentánea, amiga, sin la tristeza, no la conoceríamos.
Y sí, existen rachas, y esas mismas rachas nos ayudan a ser más fuertes y a ser más pacientes, para que cuando tengamos a una persona especial podamos darle todo lo que somos.
Todo esto es enseñanza para estar mejor”.

Da gracias por esta racha de tristeza porque, sin ella, no sabríamos lo que es la felicidad ¡y no la valoraríamos! Y piensa que esos grandes huecos de tristeza se llenarán con aún más grandes momentos de felicidad ¡y agradece que amanece cada día y que tuviste la fortuna de ver otra vez el amanecer!

Por que como dice otra amiguita mía:

“Cada nuevo día es otra oportunidad para empezar de nuevo. Toma esa oportunidad y sácale jugo”. 

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FOTO: ALAN ALDANA 

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1 Comment

  1. Norma Estrada dice:

    Hola me encantaron tus consejos, hace poco te sigo en instagram ,y me pareces una persona con mucho carisma e inteligente, me gustan tus publicaciones ,saludos una Mexicana en Ohio 😚🍁🍂😉✌

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