¿Cómo logro madrugar para hacer ejercicio en Studio Velocity?

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6:00 de la madrugada
¿Qué estaba pensando? No quiero hacer ejercicio, lo que quiero es quedarme abajo de este kilo de colchas y dormir una hora más. Aunque… ahí está mi look de Velocity listo para hoy, lo dejé preparado para este momento, mi Yo del pasado sabía que esto pasaría, que hoy la flojera me atacaría y jugaría con mi cabeza, así que dejó este recordatorio: la Yo de ayer quería hacer ejercicio, seguramente la Yo de hoy también… sólo que tengo flojera… por el sueño. Me pongo los leggings, top, blusa, capas y capas de chamarras y me subo al auto.

 

6:45 am

Ya llegué. Tengo mis tenis especiales para la bici, estoy esperando a que el trainer abra la puerta del estudio, aún tengo sueño. Ya estoy aquí, pero seguramente no daré mi 100% en la clase, es demasiada mi flojera. Pero bueno, vine. ¿Eso cuenta, no?

 

7:15 am

Comienzo a rodar, la música llena mis oídos y marcan el ritmo a mis pies, los cuales aceleran cada vez más en los pedales. Sudo, me emociono, canto y hasta bailo arriba de mi bici al ritmo de reggaetón, deep house, pop, rock y todo tipo de canciones que logran llevarme a un nivel que no sabía que mis piernas alcanzaban.

 

7:45 am

¿Cuánto falta para que esto se acabe? Se me está terminando la gasolina, mis piernas ya no dan más. En eso, la trainer comienza a hablar, sigue la última “montaña”, la canción con resistencia alta y música poderosa, cuatro minutos en los que los trainers nos retan, no sólo nuestro rendimiento físico, también el mental: 

“Pregúntate por qué estás aquí, porqué te paraste de la cama a las 6 de la mañana, qué vas a dejar atrás para llegar aún más lejos, no pares, no te rindas, cuando tu mente cree que ya no puede más, tu cuerpo aún tiene 20% más”.

 

 

8:00 am

Estiramiento, inhalo, exhalo, sonrío. Sonrío grande porque lo logré, me demostré una vez más que soy capaz de mucho más de lo que creía hace apenas unas horas. Porque en mi primera clase de Velocity me lo advirtieron:

“No te desesperes, no te va a salir nada a la primera, seguro no te saldrá hasta la clase 5, pero ten paciencia, sé constante y no faltes”.

 

Y aquí estoy, y aquí sigo, disfrutándolo más, dando más de mí en clase, y dejando que mi cuerpo crezca y se fortalezca y me sorprenda con cada nuevo logro que me regala sobre la bici. La fuerza en mis piernas, en mi core y la creciente pasión por el ejercicio que pensé que yo jamás tendría… eso me lo regaló rodar.

Velocity cambió mi vida así, poniéndolo en práctica cada mañana,

sudando, rodando, inhalando, exhalando y sonriendo.

 

 

Gracias a todos lo trainers que me han motivado en las madrugadas y que me han contagiado de esa energía llena de pasión y corazón. Gracias por confiar en mi potencial en los días cuando ni yo creía en mí y gracias por formar parte de este camino de transformación en mi estilo de vida y mi salud. 

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1 Comment

  1. Paatt Álvarez dice:

    Gracias por compartir tu secreto y algunos tips, de verdad muchas gracias 😍🙌🏻

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