3 cosas que debes superar cuando te ves al espejo

Mejores remedios para piel grasa y acné
4 octubre, 2019
La primera modelo talla extra de Victoria’s Secret
9 octubre, 2019

Yo no me atreví a verme desnuda en un espejo hasta los 20 años. Toda la adolescencia me escondí de mi reflejo, me vestía siempre dando la espalda al espejo en los probadores, y en casa cerraba los ojos para no ver ni de reojo mi panza o mis piernas desnudas.

Crecí como una desconocida de mi propio cuerpo, ajena a su forma y texturas, desapegada de él, y por lo tanto, sintiéndolo como una carga, nunca cuidándolo, mucho menos dándole amor.

Las primeras veces que me forcé a verme desnuda ante un espejo, lloré sin parar. Llena de tristeza, no reconocía esta piel que me cubría, mis dobleces, mis colores.

Hoy es una historia muy diferente. Soy la más cómoda con mi desnudez, porque sé que no tengo nada que esconder, reconozco la belleza inherente en mi cuerpo, sin importar su talla ni forma, y logré hacer las paces con el espejo, después de mucha tarea y practicar el Amor propio.

Si tienes la cosquillita de empezar a reconciliarte contigo misma, te dejo las tres asignaciones principales, tres ideas que tenemos que superar para ver tu reflejo con paz y con amor y dejar de sentir tristeza o enojo cuando te ves al espejo.

Porque eres amor y mereces sentir amor por ti.

1- Tu piel no es de plástico ¡y eso está bien!

No es tu culpa por querer que se vea tan lisa como la figura de una Barbie, o como cualquier cantante en sus videos musicales. Nada de eso es real, pero crecemos con esta imagen inmaculada de la piel sin decirnos que tienen filtros, correcciones digitales y hasta cambios quirúrgicos.

Aún así, el 99.9% de las mujeres tienen grumitos, granitos, hoyitos, arrugas, granos, cicatrices, estrías, raspaduras y venitas. Tu piel está viva, se estira y se encoge, y es imposible que esté estática e impecable. Tu piel es un mapa de tu historia, de tus caídas y triunfos, y nos toca amarlo y cuidarlo, y jamás avergonzarnos de nuestra cubierta tan única.

2– Tú eres la relación más larga que tendrás, ¡empieza a hablarte con el amor que mereces!

Tenemos que re entrenarnos a la hora de vernos al espejo, dejar de enfocarnos en aquello que no nos encanta y DEJAR DE CRITICARNOS. Podemos llegar a ser nuestro peor bully, más al desnudo frente a un espejo, estamos tan vulnerables que el tijereteo puede volverse eterno, disectando con detalle cada rincón de nuestro cuerpo que no nos parece agradable a la vista o acorde a los estándares del mundo.

¿Pero qué crees? No viniste a este mundo a ser calificada como “hermosa” para los demás, tu cuerpo no tiene como objetivo “agradar”. Tu cuerpo está para cuidarte, para existir, para llevarte de punto A a punto B, para abrazar y recibir abrazos, para cantar y bailar y viajar y amar. Cualquier cuerpo es capaz de hacer esto, así que cualquier cuerpo es valioso, incluido el tuyo. Dile eso al espejo. Sustituye las críticas por amor, hacia tu cuerpo (y de una vez, a los demás). Te lo dejo de tarea.

3. Siempre habrá algo que no te encante de tu cuerpo, ¡y aún así mereces amor!

Pero es que, Gabilú, entiéndeme, no logro que me guste mi nariz, no puedo, la odio.

OK, se vale, se vale que no seas fan de tus pies grandes o de tu nariz o lo que sea, pero aún así mereces amor. No es indispensable cambiarla ni mucho menos odiarla NI MUCHO MENOS dejar de hacer lo que disfrutas por vergüenza a esa parte del cuerpo. Si no te gusta algo de tu cuerpo, por ejemplo, tu nariz, regresa al recordatorio #2: tu nariz no existe para verse “bonita” (¿Que qué es una nariz bonita? Sólo la pequeña y respingadita que crecimos viendo en nuestras muñecas. ¿Quién decidió hace siglos que ESA era la nariz BONITA? Pero bueno, ese es otro tema). Tu nariz existe para respirar, para inhalar y exhalar cuando meditas, para captar el aroma de una flor, del pasto recién cortado o de unos tacos recién servidos. Para llenar tus pulmones de vida cada día. ¡Un buen cuerpo es aquel que te funciona a ti!

Atrévete a ponerlas en práctica y cuéntame cómo vas en el proceso.

Siempre estoy al pendiente de los mensajes que me envían en Facebook e Instagram y me encanta leerlas e inspirarme con sus experiencias.
¡Nos leemos muy pronto!

3 Comments

  1. Ligia Rueda dice:

    Excelente tu publicación me encanta como lo describes efectivamente hay partes de mi cuerpo que no me agradan pero lo amo aún con sus defectos porque es el que me lleva y me trae así que solo puedo amarlo!!☺️

  2. Lily dice:

    Hola Gaby me encanta tu manera de pensar y de verte yo aun no puedo hacerlo lo intento pero siempre caigo trato de hacer dieta para bajar pero me cuesta muxo no tengo fuerza de voluntad y como no veo resultados pronto me deprimo y siho en el circulo de buscar la comida para sentirme bien nose que hacer nunca me e querido y por lo mismo siento que los que estan comigo solo lo hacen por pena siempre me dicen que soy bonita que tengo unos ojos hermosos yo se que mis ojos son lindos pero el hecho de ser gorda siento que le quita todo merito una vez siendo mas niña me sentia henamorada de un compañero y el muy cruelmente dijo que yo solo tenia lindos ojos pero por ser guatona el nunva estaria conmigo y yo lo escuche y de hay mi autoestima y seguridad se fue mas abajo y siempre que me gustaba alguien recordaba sus palabras actualmente tengo mi pareja y un hijo pero siempre tengo el miedo que el se aburea de mi y me deje por una mujer delgada y linda aunque el me dice que me ama asi como soy pero hay algo en mi que no me deja creerle esta es mi historia en resumen se que hay algo en mi cabeza que no esta bien pero te juro que no se como solucionarlo lo e intentado pero siempre fracaso.

  3. Eliza dice:

    Excelente! 👍 Saludos y bendiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *